Todos somos diferentes, pero a nadie se le escapa el deseo de querer una vida saludable. Para alcanzarla, solo necesitamos actuar con valentía y emplear las herramientas correctas. La forma de conseguirlo es poner en práctica la pirámide de la salud, es decir, las prácticas que debemos realizar para tener una vida saludable. Para ello, es vital tener las prioridades estructuradas y claras, visualizando nuestro deseo como una realidad que tarde o temprano conseguiremos. Solo debes creértela.

1) Deporte y la actividad física

Cuando los humanos éramos nómades y cazábamos o buscábamos nuestra comida, o cientos de miles de años después, cuando la producíamos con nuestras manos, gastábamos grandes cantidades de energía, desarrollando un metabolismo muy eficiente para su producción y almacenamiento. En la actualidad es tan fácil conseguir comida que se fomenta el sedentarismo. Es indispensable que realicemos actividad física, ya que nuestro ADN y, por consiguiente, nuestro metabolismo, sigue siendo similar al de hace miles de años, lo que genera grasa corporal de no consumir calorías.

2) Alimentación equilibrada y nutritiva

Una dieta balanceada contiene cantidades suficientes de nutrientes esenciales. Tus comidas deben tener cualquier tipo de carne animal (proteínas); tubérculos, cereales o legumbres (carbohidratos); frutos secos, semillas, palta, etc. (grasas saludables); frutas y verduras (vitaminas y minerales). Tanto como la calidad de lo que comemos hay que considerar la cantidad, y no caer presas de los packs agrandados a los que nos conduce el hambre emocional, que nos pide comer más de lo que realmente necesitamos.

3) Suprimir los alimentos procesados

Los alimentos procesados contienen escasos nutrientes y de los que se ha suprimido los componentes orgánicos, agregándoles preservantes o colorantes. Cualquier químico que nuestro cuerpo no es capaz de metabolizar o eliminar, lo almacena en sus células, específicamente en las de grasa.

4) Reducir el consumo de azúcar

Necesitamos muy poco de ella para estar saludables. Es más, su ingreso constante a la sangre deriva en enfermedades como la diabetes o prediabetes, la resistencia a la insulina, cada vez más común. Puede causar fatiga crónica, pues la energía no llega a las células o al cerebro, causando migrañas o déficit de atención.

5) Contrarrestar el sedentarismo

Nuestro organismo está diseñado para estar activo, y nuestro metabolismo debe mantenerse en constante equilibrio. Es por ello que la falta de actividad desbalancea al organismo, al estar tanto tiempo sentados y consumiendo más calorías de las que necesitamos.

¡Recuerda, mantenerte activo es lo más importante!